Gen-te – Frank Rodríguez Rojas

GEN-TE

(Archivo / Memoria / Territorio)

Con toda evidencia, la más antigua división entre el campo y la ciudad se borra bajo nuestros ojos y este hecho se revela como una de las más drásticas mutaciones que afectan a nuestra civilización. Se precipita la fusión entre el campo y la ciudad (George Duby, 1998)

La relación campo – ciudad se entiende de manera cotidiana desde el abastecimiento alimentario y desde la migración. En Colombia, particularmente, también se relaciona con el desplazamiento forzado a causa de diferentes eventos de violencia. En una ciudad como Bucaramanga hay varios ejemplos de barrios que se han construido en la historia reciente sobre espacios destinados a las labores agrarias o pecuarias; fincas o haciendas que se convierten en barrios. Es el caso de Los Colorados, ubicado en la comuna 1 al Norte de la ciudad. El barrio vive en constante relación con lo rural, lo cual se evidencia en el uso de su suelo, en los relatos de sus habitantes, en las relaciones vecinales, en la preponderante condición de migrantes que identifica a sus habitantes y hasta en los artefactos domésticos y los archivos familiares que detonan la memoria del lugar. Son frecuentes los conciertos de música campesina, los mercados campesinos de fin de semana, el secamiento del cacao frente a la casa o las caminatas por la veredas cercanas. Todo esto entra en diálogo con las dinámicas urbanas, con lo que significa ya no vivir en el campo sino en una ciudad.

El proyecto Gen-te propuso el desarrollo de una acción artística a través de la indagación en el recuerdo y la búsqueda en el material de archivo doméstico de la comunidad del Barrio Colorados, en colectivo con jóvenes que lo habitan y actualmente hacen parte de procesos juveniles locales. Muchas de estas imágenes representan escenas geográficamente distantes, que nos hablan de los orígenes diversos de los pobladores de este sector de la ciudad, oriundos de la zona rural del departamento de Santander o de otros departamento del país.

Entre las actividades realizadas se llevaron a cabo una serie de laboratorios en torno a la creación y apreciación de la imagen, con el fin de acercar a la comunidad a la gramática que se utiliza en el momento de la creación de una narración. Estas herramientas se orientaron hacia la búsqueda de material de archivo doméstico -fotografías, textos, relatos u objetos que hablen de los orígenes agrarios y geográficamente diversos que hacen parte de este contexto-. Con el material recopilado se construyó un recorrido por esa frontera rural-urbana, un encuentro con la historia no contada de la ciudad, la historia de la formación de los barrios y los recuerdos que generan arraigo en las personas con respecto al territorio que habitan.

Actualmente la imagen digital circula de manera rápida y efímera, y en pocos años las plataformas virtuales serán el álbum familiar de muchas personas. Otro propósito de los laboratorios es sensibilizar a un grupo de jóvenes frente a la importancia de las fotografías de archivo como objeto físico y contenedor de historia, transferir conocimiento y brindar acceso a las herramientas que posibilitan la creación del archivo propuesto y su continuidad por medio de la alimentación, la preservación y la conservación por parte de la misma comunidad. Adicionalmente, al relacionar este archivo con la tecnología, espacios virtuales, realidad aumentada y realidad virtual, entre otras, se garantizarán las condiciones para que el archivo permanezca vivo y se relacione con otras experiencias similares a nivel mundial.

 

TODAS LAS DEMÁS FOTOS DE LA CARPETA. INCLUIR COMO PIE DE FOTO EL NOMBRE

Gen-te fue un proyecto realizado por

José Ricardo Contreras -Artista Plástico y Audiovisual

Frank Rodríguez Rojas -Artista Audiovisual y docente

Visite la página de Facebook aquí.

Consulte el documento del proyecto en inglés aquí.

VenAcá – Alexandra Gelis

Un juego de palabras busca trocar veneca, forma peyorativa utilizada en la ciudad al referirse a las venezolanas, para extender una invitación al acercamiento y al diálogo. Se escucha por doquier que el masivo movimiento venezolano tiene en alerta a toda Sudamérica, que ningún país estaba listo para recibir a más de 3 millones de migrantes que recorren el continente. Por su proximidad geográfica, Colombia es el país a donde han llegado más venezolanos ya sea para residir o como destino temporal, lugar de paso en la peregrinación hacia otros países de la región. La ciudad de Bucaramanga aparece tras un sinuoso recorrido como un primer respiro en su largo trayecto, un primer encuentro con la dureza urbana, la soledad, la precariedad y el dolor del éxodo.

Ven acá construyó un espacio de encuentro para repensar los conflictos locales que se han producido en Bucaramanga como consecuencia del éxodo venezolano. A partir de una intervención pública con video instalaciones, testimonios y performance, se generó la oportunidad de conversar y negociar nuevos imaginarios que cuestionan dinámicas de abuso y discriminación contra las inmigrantes venezolanas. La obra es el resultado de un proceso psicogeográfico, un encuentro con lo inesperado, el entorno que afecta y produce nuevos conocimientos. Comienza en Café Madrid y continúa  en las calles de Bucaramanga, los barrios populares, parques y cuartos de hotel a través de las historias de 10 mujeres venezolanas en éxodo y resistencia.

El Parque de los Niños es uno de los lugares de llegada y encuentro de los venezolanos en la ciudad. En un local comercial con grandes ventanales frente al parque se construyó el espacio expositivo en el que nueve canales de video reproducen cada uno la historia de una mujer migrante narrada en primera persona. Billetes venezolanos fuera de circulación, sin valor, se convierten en un medio de comunicación, pequeñas piezas de arte alteradas con dibujos, sellos y textos íntimos escritos por la audiencia para pegarlos en la vitrina formando un mural de testimonios. Un sello artesanal de caucho con tinta invisible (ultravioleta) con el título Ven Acá habla de lo que significa estar ahí y no ser visto. Las protagonistas de estas historias asisten a una serie de eventos, reuniones y conversaciones abiertas con los y las visitantes para repensar nuevos imaginarios y formas de organización social y resistencia.

Así, un espacio cultural clase media se convierte en un espacio de reunión de pensamientos disidentes, marginales, invisibilizados, subalternos que rompen las jerarquías del autor / sujeto / espectador y nos posiciona a todas como agentes activas de su creación.

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Durante el trabajo de campo con las mujeres se volvía siempre sobre la necesidad de hablar, de “sacar y soltar”.  Por ello se gestionó la creación de un libro en el que ellas aportaron poemas, canciones y frases cortas que acompañan las memorias del proyecto. Adicionalmente, se recopiló un libro de fotografías que recoge momentos especiales del proceso y expande las voces de estas mujeres mientras nos invita a conocer otros de sus entornos. Ven Acá Bucaramanga es el primero de la serie. Puedes descargarlo haciendo click aquí.

En la práctica, Ven Acá ha sido una fuente de trabajo. Las mujeres participantes recibieron un salario y algunas de ellas fueron empleadas durante la exhibición de la obra como voceras de un pensamiento colectivo.  

Debido a la gran relevancia del tema en este momento y la necesidad de abrir espacios de diálogo entre la mujer venezolana y las naciones donde migran, Ven Acá aspira ser continuado en diferentes ciudades de Colombia y otros lugares del mundo.

Alexandra Gelis – Jorge Lozano

en colaboración con las participantes:

Marlobys Flores Yornelis Flores

Gladys Sánchez Yuruani Gimenez

Yulesquis Perdomo Yisel Leal

Dayani Durán Euclidfannith Silva

Elio Castillo Alba Pérez

alexandragelis.com/venaca